Nutriconsejos para empezar a cuidarse

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Muchas veces se hace necesario parar, meditar y organizarse para empezar a hacer las cosas un poco mejor. Hoy quiero ayudarte a empezar una nueva rutina que te guíe hacia el camino de unos hábitos saludables (yo lo llamo el camino de baldosas amarillas). Lo vamos a hacer en varios pasos y espero que te sirva para llevar una mejor alimentación y hábitos sanos.

 

Primeros pasos para empezar a cuidarase

Para empezar y aunque te parezca obvio, lo principal es activarte y tomar la decisión de cambiar tus hábitos. Si tu intención es comer mejor o perder peso o empezar a hacer deporte…da igual el objetivo, hay que tenerlo claro y ser firme en la decisión y en lo que ésta te va a acarrear. Los caminos siempre están llenos de obstáculos, pero muchos nos los ponemos nosotros mismos, así que cuanto más convencidos estemos mejor.

 

Prepara el terreno

Si tu intención es comer mejor, ¿cómo lo puedes llevar a cabo si tienes la despensa llena de productos ultraprocesados, ricos en azúcar, sal o grasas insanas?

Empieza tirando las sobras y cualquier producto que no interese para empezar con una buena alimentación.  Esta limpieza te va ayudar muchísimo ya que con la despensa vacía, es más fácil saber con qué productos saludables volver a llenarla.

 

Organización y planificación

Una vez tengas tu cocina y despensa libres de alimentos que no te convienen, planifica tu alimentación, organiza tu menú semanal para así comprar desde cero una buena remesa de alimentos saludables. Te interesa esta planificación para no improvisar, que después en el supermercado todo es una tentación.

¿Y cuál sería la raíz de una buena planificación? Pues establecer un menú en el hogar.  Y, a que te ha pasado un montón de veces que preguntas en casa ¿qué queréis comer y las respuestas suelen ser: “me da igual, lo que quieras está bien, no me importa”… y después todo son quejas sobre la comida que has preparado? Pues de ahora en adelante, reúne a la familia, pareja, amigos…con quien vivas, eso da igual, y planificad juntos el menú semanal, tanto las comidas como las cenas, los alimentos que queréis para desayunar, merendar o para la media mañana y ya verás cómo después es mucho más sencillo cumplir con la planificación e incluso con la compra, porque si sabes lo que quieres comer durante la semana, es más fácil comprar y no adquirir productos innecesarios o superfluos. Te ahorrarás dinero y no tirarás comida.

Como ya te he explicado en otras ocasiones lo ideal es cargar el carro de la compra con verduras, frutas, legumbres, frutos secos, pescados, huevos, carnes, pero siempre productos básicos, sin procesar.

Una vez organizado el menú, la compra y la despensa, nos ponemos manos a la obra.

 

Monitoriza tus datos y resultados

Dependiendo de cual sea tu objetivo u objetivos, es de gran ayuda monitorizar los datos y los resultados que vas obteniendo. Desde las medidas al peso o las veces que comes fruta a la semana, o también los kilómetros que andas o la actividad física  que realizas a la semanalmente o incluso las nuevas recetas que has preparado en el mes, cualquiera de esos datos que registres, te podrá ayudar a ver tu evolución. Si antes no comías fruta y en un  mes observas que ya comes una fruta al día, es un gran avance, y puede ser que en los dos siguientes meses hayas duplicado la ingesta. O si no hacías deporte y ahora realizas una actividad constante de tres horas semanales, está claro que has mejorado tus hábitos.

Es importante monitorizar los datos que vas obteniendo, los centímetros que has perdido de cintura, los kilos perdidos, pero también los avances que realizas a nivel de hábitos saludables (haces más deporte, masticas más despacio, estás más feliz…).

 

Divide tus objetivos

Muchas veces los objetivos que nos planteamos son bastante ambiciosos y puede que no los alcancemos en un tiempo breve, por eso es interesante dividir los objetivos. Por ejemplo, si tengo claro que he de perder 20kg, me puede agobiar no conseguirlo a corto plazo, así que lo ideal es plantearme perder de 3 a 6 kilos en 3 meses, o si quiero bajar 2 tallas, plantearme en hacerlo de aquí a navidad, sin angustias, poco a poco.

Las metas a corto plazo te pueden ayudar, porque suelen ser más fácilmente alcanzables.

Y como te he dicho antes, no siempre tiene que ser con objetivos como perder kilos o tallas, también esas metas a corto plazo pueden/deben ser con hábitos saludables como por ejemplo, empezar a realizar desayunos sin azúcar en las dos próximas semanas o en este mes cambiar los postres dulces por fruta o por qué no, dejar de beber alcohol y sustituirlo por agua en las comidas.

Lo que hay que tener claro es que todos los cambios precisan tiempo, así que no hay que presionarse en exceso. Como dice la sabiduría popular “despacito y buena letra”.

Intenta que tu objetivo no sea un lastre, si resulta que te habías planteado hacer deporte y por el trabajo no tienes tanto tiempo libre como pensabas, y en vez de hacer 4 horas semanales de deporte realizas tan solo 2, valora lo bueno que es que hagas ese par de horas para tu salud, ya vendrán otros tiempos en los que puedas hacer más ejercicio. O si pretendías perder 5 kg en dos meses y has perdido 3, piensa que maravilla tener 3 kilos menos en tu organismo, siempre es mejor alcanzar parte del objetivo que nada. Sé positivo cualquier cambio a mejor es siempre bien recibido.

Y como te he dicho antes, comprobar que tus hábitos de vida son más saludables es un gran logro. Cuando te des cuenta que en casa se come más fruta, que sales con tu familia o amigos a practicar deporte, que se ve menos la tele y que estás más alegre y con más energía, ya verás cómo es una gran recompensa.

Otro detalle que te puede ayudar es comunicarlo a los que te rodean, esa presión puede ser una gran ayuda, porque al decírselo a tu familia o amigos, ellos pueden ser un apoyo para tus momentos de bajón. Una cosa que ayuda es hacer un grupo en el móvil con personas que también tengan objetivos comunes a los tuyos y os podéis dar ánimo y sostén cuando lo necesites.

Ante todo, te aconsejo que seas constante, siempre será mejor que te adhieras a tu planificación 6 meses que 3, ya que en el tiempo que sigas tus propias pautas saludables, más fácil será que esos hábitos queden de forma perenne en tu idiosincrasia. Y ya verás como con el tiempo muchos de esos hábitos saludables se integran en tu diario vivir y te hacen sentir mucho mejor.

Así que te animo a que empieces a quererte más y a cuidarte mucho, que mayor muestra de amor y respeto por nosotros mismos no hay.

¡Tú puedes conseguirlo!

Categorías: Blog, Nutriconsejos

Autor: Prueba

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